SECCIONES educativas.
En el Grupo Scout "Flor de Lis" el trabajo educativo se organiza en secciones por edades, adaptando las actividades y el acompañamiento a cada etapa de desarrollo personal.
Cada sección cuenta con un equipo educativo que acompaña a los niños, niñas y jóvenes en su crecimiento, fomentando la autonomía, la convivencia y el aprendizaje progresivo.
Castores
De 6 a 8 años
La sección de Castores es la puerta de entrada al escultismo. A través del juego, la imaginación y la vida en grupo, los más pequeños comienzan a descubrir valores como compartir, respetar y convivir.
Las actividades están pensadas para despertar la curiosidad, reforzar la autoestima y aprender a formar parte de un grupo de manera divertida y segura.
Lobatos
De 8 a 11 años
En la etapa de Lobatos los niños y niñas desarrollan su sentido de pertenencia y comienzan a asumir pequeñas responsabilidades. El juego, la aventura y el trabajo en equipo son la base de su aprendizaje.
Se fomenta la cooperación, el respeto por los demás y el descubrimiento del entorno, siempre desde una metodología participativa y adaptada a su edad.
Scouts
De 11 a 14 años
La sección Scout es una etapa de descubrimiento personal y social. Los jóvenes empiezan a tomar decisiones, a organizar actividades y a trabajar en pequeños equipos, aprendiendo a asumir responsabilidades de forma progresiva.
La aventura, la vida al aire libre y el servicio son elementos clave para fortalecer la autonomía, el compromiso y el sentido crítico.
Escultas
De 14 a 17 años
En la sección Esculta los jóvenes profundizan en su desarrollo personal y en su compromiso con la sociedad. Participan activamente en la planificación de actividades, proyectos y acciones de servicio.
Se trabaja la responsabilidad, el liderazgo, la reflexión y la implicación social, ayudándoles a definir sus valores y su papel en el entorno.
Rovers
De 17 a 21 años
La etapa Rover es un camino de madurez y servicio. Los jóvenes se implican de forma activa en proyectos sociales, comunitarios y educativos, poniendo en práctica los valores adquiridos durante su etapa scout.
Es un espacio de crecimiento personal, compromiso y preparación para la vida adulta, manteniendo siempre el espíritu de servicio y participación.